Leyendas urbanas

Leyenda de felicitas guerrero


Felicitas Guerrero, hija del matrimonio de Carlos José Guerrero y de Felicitas Cueto y Montes de Oca. A los 16 años contrae matrimonio con Martín de Álzaga, sobrino nieto del célebre caballero español fusilado en los acontecimientos que siguieron a la Revolución de Mayo. Felicitas imploró a sus padres que no le cedieran su mano a causa de la gran diferencia de edad con su pretendiente (ella tenía 16 y él 51). Pero su padre se negó y consideró propicia la unión, ya que su futuro esposo poseía varias extensiones de tierras y gran riqueza. De esta alianza nació un niño llamado Félix de Álzaga (murió en 1869 debido a la fiebre amarilla). Al año siguiente fallece su esposo, quedando ella, joven, viuda y rica, a la edad de 26 años, debido a que él la había nombrado heredera única y universal de todos sus bienes. Su belleza y riqueza se constituían en razones más que suficientes para ser una mujer solicitada por diversos pretendientes de la ciudad de Buenos Aires que compartían junto a ella veladas en los salones literarios.



Una noche tormentosa es auxiliada por uno de sus vecinos, el joven
Samuel Saenz Valiente, dueño de tierras linderas a las propiedades de Felicitas. Éste la halaga y atiende con tal caballerosidad que provoca que la joven viuda se enamore de él. El 29 de enero de 1872, Felicitas Guerrero realiza una conmemoración por la inauguración de un puente. Al despedirse, se encuentra con uno de sus pretendientes que la acechaban. Este hombre era Enrique Ocampo, que celoso de la relación a escondidas que la viuda de Álzaga mantenía junto a Saenz Valiente, saca un arma de su bolsillo y Felicitas, al notarlo, trata de escapar, pero éste le dispara por la espalda, hiriéndola a la altura del omóplato derecho. Luego del terrible accidente él decide suicidarse. Cristian Demaría encuentra los cuerpos y nota que su prima aún vive. Felicitas agoniza por varias horas y fallece finalmente la mañana del día 30. Sus restos se encuentran en el Cementerio de la Recoleta, en la ciudad de Buenos Aires

martes, 18 de mayo de 2010

domingo, 16 de mayo de 2010

Iglesia Santa Felicitas

La Iglesia de Santa Felicitas fue fundada el 30 de enero de 1873 por Carlos J. Guerrero y Felicitas Cueto de Guerrero en memoria de su hija Felicitas G. de Alzaga.
























Historia de la Iglesia de Santa Felicitas



Felicitas, joven de 16 años contrae matrimonio con Martín de Alzaga, sobrino nieto del español que fuera fusilado en los acontecimientos que siguieron a la Revolución de Mayo.
Quedando viuda a los veinte y cuatro años y después de un austero duelo se relaciona afectivamente con Enrique Ocampo, joven altamente conceptuado en los círculos sociales donde actuaba, pasado el tiempo, Felicitas inclinó sus sentimientos a favor de otro pretendiente, Manuel Sáenz Valiente.
Enrique Ocampo no acepta esta situación y con la excusa de devolverle regalos y cartas tiene con Felicitas una violenta entrevista que termina con dos disparos en el cuerpo de la infeliz mujer; Felicitas muere al día siguiente, 30 de enero de 1872.
Los padres de Doña Felicitas construyeron en su memoria la iglesia que hoy admiramos.
La construcción de la misma fue obra del arquitecto Ernesto Bunge. No posee un estilo definido, aunque la fachada ostenta reminiscencias neogóticas y neorrománicas. Elementos que se repiten en su interior. Es expresión del eclecticismo.
La iglesia impresiona por la originalidad de sus líneas, la esbeltez de sus torres y las figuras de ángeles dispuestas en simetría. En el vestíbulo se encuentran dos blancas estatuas de mármol de carrara. La de la derecha representa al yerno de los donantes.
Octubre 3 de 1869”. Recordamos que Felicitas tuvo un hijo, Félix, que murió a los 6 años.
El interior del templo es de una sola nave con crucero y cúpula. Este interior llama la atención por la riqueza de su decorado, el cual se basa en una buena combinación de mármoles, estucos, y pinturas de mérito. La bóveda del crucero ha sido decorada con escenas simbólicas en la que resaltan los dorados. El altar mayor, los laterales y el púlpito son de mampostería policromada. En los cuatro ángulos del crucero se encuentran las imágenes de los Apóstoles.
La iglesia posee tres altares: en el Altar Mayor esta la imagen de Nuestra Señora del Rosario, en el lateral izquierda la imagen de Santa Felicitas mártir que fue sacrificada junto a los siete hijos.

Más sobre la historia, por el sacerdote de la iglesia